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jueves, 27 de diciembre de 2012

El duende del Hornillo. Un fenómeno sin explicar en Zaragoza

Os voy a contar un hecho acaecido en Zaragoza un poco antes de la Guerra Civil, en 1934, y que constituye uno de los hechos paranormales más extraños ocurridos en nuestra ciudad y que en su momento causó una gran expectación en la sociedad española ya que gran cantidad de personas seguían diariamente lo que sucedía. Por primera vez en nuestro país, policías y jueces intervenían directamente en la investigación.
El caso es el llamado “El duende de la hornilla”. Esto fue lo que pasó:

Inmueble del nº 2 de la calle Gascón de Gotor
donde se produjo el fenómeno
El 27 de septiembre de 1934, en el segundo piso del inmueble situado en la calle Gascón de Gotor número 2, residencia de la familia Grijalba y propiedad de Antonio Palazón, fue donde se sucedieron los hechos. Era un edificio de cuatro pisos que hacía esquina.
El lugar fue la cocina del piso donde, al filo de la medianoche, se encontraba Pascuala Alcocer, la criada de hogar de los Palazón, terminando de recoger la cocina. Cuando se disponía a cerrar la puerta para irse a acostar oyó una voz que salía desde la hornilla de la cocina y que la llamaba por su nombre y a continuación estalla en una sonora carcajada. Muchos vecinos se sobresaltaron con las sonoras carcajadas sin encontrar al causante. Las voces continuaron y finalmente, el 15 de noviembre, los vecinos atemorizados interponen una denuncia en la comisaría de policía.
Entre los días 20 y 23 de noviembre, los agentes de seguridad realizaron varios registros en el edificio, sin obtener ningún resultado. La fama del duende crecía y montones de curiosos se acercaban al edificio a curiosear. Hasta el diario británico “The Times” se hizo eco de la noticia.
Curiosos frente al inmueble
El comisario jefe instó al juez don Pablo de Pablos que se hiciera cargo de la investigación y éste ordenó levantar el suelo de la cocina y encargó a los doctores Murt y Ojer el estudio del fenómeno. No encontraron nada. Lo que certificaron era que la criada, principal sospechosa, no era responsable de los hechos.
Las voces continuaban, así el día 28 el duende volvió a manifestarse diciendo: ¡Ya estoy aquí, cobardes, cobardes! Al día siguiente la policía volvía a ocupar la cocina e impedía el paso al famoso vidente aragonés Tomás Menés, cuya visita sería filmada en cinematógrafo, aduciendo que estaba fuera de sus competencias. El juez de Pablos pasó el caso al juez don Luis Fernando y el gobernador civil Otero Mirelis instaba a la prensa a dejar de hablar del caso ya que el alcance del fenómeno dejaba en entredicho la labor policial.
Los investigadores en la
"cocina encantada"
El nuevo juez se persono en la cocina para oír personalmente las voces y sin aclarar el asunto dio por cerrada la investigación manifestando que era la asistenta la que producía involuntariamente el fenómeno aunque cuando ella no se encontraba en el lugar también se producían.
El caso era molesto y se trazó el plan de culpar a la asistenta y enviarla a su ciudad natal para evitar que los curiosos siguiesen agolpándose junto al inmueble. Al desalojar el inmueble, los vecinos del tercero derecha pasaron a ocupar la “casa encantada”. Arturo Grijalba Torre, de cuatro años, mantenía conversaciones con el duende y aún hoy lo recuerda:
“Lo único que hacía era hablar y adivinar. Mi difunto padre una vez le preguntó: ‘¡Venga, si tan listo eres, dime cuántos estamos aquí!’, la voz respondió ‘¡Trece!’. ‘¡Bah!, te has equivocado, estamos doce’. ‘¡Trece, sois trece!’. Porque era conciso. Fueron a contar y, efectivamente, estábamos trece personas. En un principio dijimos que no… pero no habíamos contado que había un niño de un mes en brazos”.
Edificio "Duende" en la actualidad
El pequeño Grijalba se convirtió en pieza fundamental para la policía ya que era el único amigo de la misteriosa voz. Finalmente en diciembre de 1934 el duende desapareció y su última frase fue: ¡Voy a matar a todos los habitantes de esta maldita casa!, ¡Cobardes, cobardes, voy a matar a los habitantes de esta maldita casa!
Arturo Grijalba es considerado leyenda viva en uno de los más apasionantes enigmas españoles y, actualmente, en el lugar de los hechos hay un bloque de apartamentos llamado “Edificio Duende”.
Interesante fenómeno que no tuvo una explicación ni científica ni de ningún tipo y que hasta hoy sigue sin aclararse.
Fuentes: mundoparasicológico.com, todo fantasmas.com y El lado Oscuro de la Historia.


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