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lunes, 24 de agosto de 2015

El teniente Luis Casado Escudero. De héroe a villano.

El teniente Luis Casado Escudero,
único oficial superviviernte de la posición de Iguriben.
Esta es la historia del teniente Luis Casado que pasó de ser un héroe en el sitio de Igueriben, durante la guerra de Marruecos, a ser declarado antipatriota y fusilado a comienzos de la guerra civil.  

Como bien es sabido, si hay una fecha significativa en lo que hoy llamamos el desastre de Annual es el 21 de julio de 1921. En ese día cayó la posición de lgueriben, que había sido levantada el 7 de junio, apenas seis días después de que la de Abarrán fuera arrasada por los rebeldes rifeños. Durante el asedio el comandante Benítez y los suyos dieron sobradas muestras de heroicidad.

El comandante Benítez, héroe
defensor de Igueriben
Cuando el general Silvestre autorizó la evacuación de lgueriben, un centenar de hombres se lanzó a la desesperada, intentando romper el cerco, mientras el comandante Benítez y sus oficiales sacrificaban su vida para intentar distraer al enemigo. Solo un sargento y diez soldados llegaron a Annual. Algunos de ellos murieron al beber agua en exceso. La mayor parte deliraban y se hallaban en estado de shock.


Así describe el general Picasso la experiencia extrema que habían sufrido. Por más que agudicemos la imaginación resulta imposible comprender el sufrimiento que habían padecido aquellos hombres.

"La situación de Igueriben, descrita por los míseros supervivientes fue: desde el día 17 carecieron de agua; muy pronto de víveres, y desde el 18, casi de municiones; para apagar la sed machacaban y chupaban patatas; luego tomaron para los heridos el líquido de los botes de pimientos y tomates; más tarde, agua de colonia; después tinta y, por fin, los propios orines con azúcar; para conllevar el calor sofocante hacían con hoyos en la tierra y se me metían desnudos; las bajas aumentaban sin cesar; el hedor de los cadáveres era insoportable; caían los defensores, agotados, en el parapeto, donde los oficiales, fusil en mano, hacían fuego, animados por el comandante; veían salir de Annual los convoyes, que no llegaban; el día 20 se les anunció, en vano, que recibirían agua Y luego, que el 21 iría el comandante general para abrazarlos por su heroicidad; y el mismo 21, viendo que la columna salía de Annual, también fracasada, el jefe mandó inutilizar el material, muriendo todos los oficiales".

Mapa de la posición de Igueriben

Se equivocó el general Picasso. Uno de los oficiales de Annual sobrevivió, mal herido, fue hecho prisionero por el enemigo. Tiempo después, tras ser liberado con el resto de los rehenes que no habían sucumbido a los malos tratos, escribió: lgueriben. 7 de junio-21 de julio 1921. Relato auténtico de lo ocurrido en esta posición, desde el día en que fue ocupada hasta  aquel en que gloriosamente sucumbe, por el único oficial superviviente.

El teniente Casado y su esposa en un homenaje al comandante Benitez
En él narraba con todo detalle el calvario que sufrieron los defensores de la posición. Sus declaraciones sirvieron para que muchos de sus compañeros recibieran condecoraciones póstumas.

Carta manuscrita de Casado a sus
familiares antes de ser fusilado
Casado luchó sin descanso y sin éxito por recibir la Cruz Laureada de San Fernando. No le fue posible debido a los informes de sus superiores, entre otros, el que redactó sobre él Francisco Franco en 1925, quien, basándose en el testimonio de algunos supervivientes, escribió que "cuando Casado fue rescatado tuvo ocasión de escuchar del oficial liberado, de campamento en campamento, opiniones poco favorables a su proceder". Entre tales opiniones se encontraba la del comandante Heliodoro Tella Cantos que afirmó a Franco que Casado representaba una vergüenza para el ejército.

Al producirse el alzamiento militar de 1936, Casado fue fusilado en Melilla, el 23 de julio, tras un juicio sumarísimo, por actividades “antipatrióticas, antimilitares y disolventes". Se le acusaba de pasar propaganda comunista y armas entre los opuestos a la sublevación. Casado negó estos cargos, pero fue condenado. Dos de los miembros del tribunal, uno de ellos el mencionado Heliodoro Tella, actuaron también como testigos contra él.

Antes de ser fusilado escribió la siguiente carta para los suyos:


“Queridos padres, hijos y hermanos: es la hora de la verdad pues dentro de breves momentos me van a fusilar. Nunca se avergüencen de mí. Muero inocente y pensando en todos ustedes a los que tanto he querido y quiero. Muero henchido de gratitud y cariño para todos ustedes. Cuiden a esos niños, a los que quise y quiero con locura: que se acuerden siempre de mí. Cuando sea el tiempo oportuno, por Dios, recojan mis restos y llévenlos al lado de Finucha [Serafina, su esposa]. Y que mis hijos me lleven flores".


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