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martes, 25 de agosto de 2015

Hechos heroicos del Regimiento de Infantería Cartagena nº 70 en Marruecos

Una Sección del Batallón en el Campamento de Tafesit
La edición melillense de la revista gráfica de información africana, “La Ilustración del Rif”, de septiembre de 1925, relata unos hechos de armas llevados a cabo por los heroicos miembros del Regimiento de Infantería Cartagena nº 70  en su participación en la Guerra de Marruecos, que me gustaría recordar a continuación.

Siendo coronel del Regimiento Cartagena nº 70, don Victoriano de la Peña Cussi, el sábado 5 de julio de 1924 uno de sus dos Batallones con 730 componentes embarca con rumbo a Melilla.

El comandante Rodolfo Espa
con algunos de sus oficiales
El Batallón Expedicionario de Cartagena nº 70, desembarca en Melilla el día 6 de julio, y el 13 de igual mes y año, marcha, por jornadas ordinarias, al campamento de Tafersit; siendo felicitado por el Excmo. Sr. Comandante General del Territorio, durante estas jornadas, por la buena organización, elevada moral y la excelente resistencia física de los soldados.

Manda el Batallón el comandante  don Rodolfo Espa Manzano que tiene como ayudante al teniente don Rodolfo Espa Mora.  La 1ª Compañía está bajo el mando del capitán don Enrique Tomás Luque, auxiliado por el teniente don Arturo Sánchez y los alféreces don Isidoro Belmonte y don José Mª Puig. La 2ª Compañía está bajo el mando del capitán don Francisco Moreno Duarte, auxiliado por los tenientes don Mariano Sastre y don Maximino Garcés y por el alférez don Jesús Soto. El teniente don Francisco Padillo manda la Sección de Ametralladoras y los  Servicios Sanitarios están a cargo del capitán médico don Esteban Diez Uroza.ç

Posición Principal de Tizzi-Assa

El Batallón ha guarnecido varias veces las posiciones de  los sectores de Tizzi‑Assa y  de Benítez sosteniendo diariamente, durante su permanencia en estas posiciones, constante fuego con el enemigo, prodigando muchos actos dignos de mérito entre los que se pueden citar los siguientes como más representativos:


¾    El día 24 de marzo de 1925, la harka que manda el comandante Varela iba a atacar el emplazamiento de un cañón que el enemigo tenía colocado en el monte Ifermín. Varias posiciones por las que habían de pasar dichas fuerzas, por falta de comunicación telefónica no tenían aviso de ello y los recibieron con fuego, malogrando la empresa. El sargento Antonio Rodríguez, un cabo y tres soldados se prestaron voluntarios para darles aviso y, a las tres de la mañana, marcharon a cumplir la misión impuesta, realizándola felizmente. La harka, sin el menor contratiempo circuló libremente por nuestras posiciones y realizó su empresa con el mayor éxito. Al sargento, la oficialidad del Batallón, le otorgó un premio de 50 pesetas, y al cabo y a los soldados se les adjudicó el  premio de 100 pesetas que el cartagenero Excmo. Sr. don Juan Antonio Gómez Quiles dona mensualmente para el que más se distinga.

El teniente coronel Sabino Videgain Arteaga, 2º Jefe de la circunscripción de Tafersit,
 acompañado del teniente ayudante Rodolfo Espa
¾    El 20 de igual mes, se percibieron en la posición de Benítez, unos golpes que hacían suponer la preparación de una mina por el enemigo. Al ir a efectuarse la descubierta al día siguiente, el soldado Fernando Romero Ureña se presentó a su Jefe, solicitando reconocer él solo la zapa y los puestos exteriores, manifestando:  «Así, si hay mina volaré yo sólo y se ahorrarán las bajas». Desempeñado este servicio, el Comandante Jefe del Batallón le concedió un premio de 25 ptas. de su peculio particular.

¾  El día 6 de abril, al hacerse la descubierta en la posición de Benítez, el cabo Juan Navarro Delgado observó entre la zapa un cordón telefónico que, partiendo del parapeto de un puesto exterior, se prolongaba disimuladamente hacia un barranco próximo al enemigo, lo que hizo suponer la colocación de una mina. Este cabo, después de recibir instrucciones del Jefe de Sector, el Sr. Espa, simula la ocupación del puesto, con el consiguiente peligro personal que ello representa, y con inteligente iniciativa arroja su capote manta, dejando parte de él hacia el exterior, con lo que consiguió engañar al enemigo, que suponiendo ocupado el citado puesto, hizo explotar la mina sin daño alguno para nuestras fuerzas. La citada clase de tropa fue  felicitada por el Jefe del Batallón, por el Coronel de la circunscripción y por el Comandante General del este Territorio. Se le ha concedido el premio «Gómez Quiles» (100 ptas.), y la prensa ha anunciado otro de 1.000 por el Excmo. Sr. General en Jefe del Ejército de España en África.

Hora del rancho en Tafersit
La misma publicación recalcaba que el campamento del 70 de línea llama la atención por su policía y urbanización, y de cómo se nota, en todo el personal, la satisfacción y elevada moral de que está poseído.

El oficial Jefe del Depósito de Intendencia de Tafersit
con el grupo de masadería
De hechos heroicos como los descritos hay muchos, siendo el valor, la lealtad y el compañerismo pilares fundamentales del espíritu que siempre ha caracterizado a nuestros soldados, sirvan estas líneas para recordarlos. 

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