¡¡¡Bienvenido a mi Blog de Historia, espero que disfrutes en él!!! Puedes acceder al resto de mis blogs que seguro que serán de tu interés. ¡¡¡Muchas gracias por tu visita y espero seguir contando contigo!!!

lunes, 17 de mayo de 2010

La Batalla de Zaragoza o del Monte de Torrero.

El domingo 16 de mayo ha tenido lugar en Zaragoza la recreación de la Batalla de Zaragoza que tuvo lugar el 20 de agosto de 1710 a las puertas de Zaragoza, en los Montes de Torrero, enmarcada en la Guerra de Sucesión Española. Fue de crucial importancia ya que las tropas borbónicas fueron derrotadas y el Archiduque Carlos restituyó todos los fueros y privilegios del Reino de Aragón, que habían sido revocados por Felipe V en 1707. Esa batalla, es la última gran victoria austriacista en la Península Ibérica y fue la llave que abrió el postrero aunque efímero período de soberanía aragonesa.

Los acontecimientos ocurrieron de la siguiente manera:

Las tropas borbónicas habían sido derrotadas en la Batalla de Almenara (Castellón) el 27 de julio y se retiraron hacia Zaragoza hasta dónde fueron perseguidas por las tropas austriacistas, al mando del general Starhemberg, entrando nuevamente en combate el 20 de agosto.

El ejército borbónico estaba al mando del Marqués de Bay, quien sustituyó al Marqués de Villadarias, tras la derrota en Almenara. Felipe V que se había refugiado en Lérida tras la derrota de Almenara se desplazó con sus tropas hasta Zaragoza.

El ejército de Felipe V se componía de cerca de 20.000 soldados, todos españoles, mientras que el ejército del Archiduque Carlos se componía de unos 30.000 soldados de diversas procedencias.

El 15 de agosto el general Starhemberg atacó al ejército borbónico con 28 escuadrones a lo que estos respondieron al ataque y consiguieron desbaratar las formaciones de la caballería enemiga y arrebatarles siete estandartes.

Tras dos días de escaramuzas, el Marqués de Bay formó en batalla al ejército real, apoyando el flanco izquierdo en el Ebro y el derecho en el alto de Torrero. En el flanco derecho desplegaron los Escuadrones de Dragones y Caballería de Mahony y Amézaga. En el flanco izquierdo lo hizo la Caballería de Armendáriz. El centro estaba al mando del propio Marqués.

El ejército del Archiduque pasó el Ebro sin oposición y dedicó todo el día 19 en desplegar. En el flanco izquierdo formó la Caballería catalana y la holandesa, al mando del conde de la Atalaya. En el flanco derecho desplegaron unidades británicas y austriacas al mando de Stanhope. El centro quedó al mando del general Starhemberg.

Los disparos de cañón comenzaron a las ocho de la mañana. Felipe V recorrió las filas arengando a sus hombres, y se situó en el centro poder ver y dirigir a sus tropas. La batalla en sí, no comenzó hasta pasado el medio día. La Caballería borbónica cargó duramente sobre el ala derecha enemiga, pero los aliados aguantaron el envite y la Infantería anglo-austriaca de Stanhope avanzó con el apoyo de la Caballería. El ataque aniquiló al ejército borbónico, que se dispersaron en franca retirada. Únicamente aguantaron el ataque los Regimientos de Guardias y de Sicilia pero terminaron derrotados por el general Starhemberg.

El desastre borbónico fue total, perdió 10.000 hombres entre muertos y heridos, y cerca de 5.000 fueron hechos prisioneros.

El Archiduque Carlos entró en Zaragoza el 21 de agosto, donde permaneció cinco días y restituyó los Fueros de Aragón derogados por Felipe V en 1707. Como consecuencia de la batalla, todo Aragón quedó bajo en control del pretendiente austriaco. El 9 de septiembre, Felipe V y su familia abandonan Madrid, en medio del fervor popular, y se trasladan a Valladolid. El 28 de septiembre las tropas del Archiduque entraron en Madrid, rodeadas de la hostilidad popular. Ante tal situación el Archiduque hizo el famoso comentario: «Esta ciudad es un desierto».

El 9 de noviembre, el Archiduque se vio obligado a salir de Madrid ante la presión de las tropas borbónicas reorganizadas por el Duque de Vendôme, enviado por Luís XIV, para apoyar a Felipe V, y fue derrotado, primero en Brihuega, y vencido definitivamente en la batalla de Villaviciosa poniendo así fin a la Guerra de Sucesión en 1713, aunque la resistencia se mantuvo hasta 1714 en Cataluña y hasta 1715 en Mallorca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario