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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Las reinas de Enrique VIII (IV)

Ana de Cleves

Ana de Cleves o de Cléveris fue la cuarta esposa de Enrique VIII, aunque su matrimonio como tal fue anulado pocos meses después de la boda. Enrique después de la muerte de su esposa Juana, consideró la conveniencia de contraer nuevamente matrimonio más con idea de fortalecer sus alianzas políticas con el Sacro Imperio que por cuestiones meramente sentimentales.

Entre las posibles esposas que se barajaron para Enrique se encontraba la noble alemana Ana de Cléveris, por la que se decidió tras verla en el retrato realizado por el pintor Hans Holbein a quien Enrique había enviado para que pintase fielmente a la candidata a ser su nuevas esposa. Holbein por miedo a desagradar al rey, retocó el retrato e ilusionó al rey con el nuevo matrimonio. Pero cuando Enrique conoció personalmente a Ana manifestó públicamente su malestar y desagrado ya que realmente era bastante “fea”, alta, corpulenta y con marcas de la viruela en el rostro, además de no hablar inglés y no participar de los gustos de la corte inglesa de la época. Atado a la decisión tomada, ya no podía negarse al matrimonio debido al alto coste político y económico que Ana representaba en ese momento para la corona inglesa. Así Enrique contrajo matrimonio con Ana de Cleves el 6 de enero de 1540 en el Palacio de Placentia, en Greenwich, cerca de Londres por el arzobispo Thomas Cranmer, convirtiéndose en la cuarta esposa de Enrique VIII y en reina de Inglaterra.

Ana nació en 1515 en Düsseldorf, era la segunda de los cuatro hijos del duque de Cléveris, Juan III y de María Julich heredera de los ducados de Julich, Berg y Ravensberg. Su padre siguió la Reforma de Erasmo desde posiciones moderadas y se puso al lado de la Liga de Esmalcalda frente al emperador Carlos V. A su muerte, su hijo Guillermo se convirtió en el duque de Jülich-Cleves-Berg. Su hermana mayor, Sibila, se casó con Juan Federico, Elector de Sajonia.

Enrique VIII necesitaba de una buena alianza frente a Carlos V y fue el canciller Thomas Cromwell quien influyó en él para que eligiese a Ana aduciendo que tanto él como ella descendían de Carlomagno a través del conde de Flandes, Balduino IV.

Ana era católica, aunque su familia era luterana, y eso propició una buena relación con la princesa María, su relación con el rey se puede considerar como buena, pero Enrique ya se había fijado en una bella dama de honor de Ana, Catalina Howard, y deseaba romper el enlace pero sin perjudicar a Ana, así que con el pretexto de que el matrimonio no había sido consumado, por el anterior compromiso de Ana con Federico de Lorena. Lo cierto es que se le pidió a Ana su consentimiento para la anulación de su matrimonio a lo que ella accedió, produciéndose la anulación el 9 de julio de 1540. Había sido reina de Inglaterra durante seis meses.

A cambio de la nulidad Ana recibió una serie de propiedades, como el Castillo de Richmond perteneciente a la familia de Ana Bolena, y una renta vitalicia que le permitió residir en la corte inglesa como miembro honorífico de la familia real, se la conocía como "la querida hermana del rey" y mantuvo una buena relación con el rey quien decretó que se le diera precedencia por delante de todas las mujeres de Inglaterra excepto de su propia esposa e hijas.

Ana de Cleves fue la última de las seis esposas de Enrique VIII en morir. Siendo ya María reina de Inglaterra, permitió a Ana vivir en Chelsea Old Manor — donde había residido la última esposa de Enrique, Catalina Parr—, donde falleció el 16 de julio de 1557. Fue sepultada el 3 de agosto en la abadía de Westminster. Al final de sus días se reconvirtió al catolicismo siguiendo los consejos de la reina María.

El paso de Ana de Cleves por la historia de Inglaterra ha pasado un poco desapercibido en relación con el periodo que le tocó vivir, con la turbulenta vida amorosa de Enrique VIII y con el acceso al trono de María Tudor, pero fue una mujer que supo estar a la altura de su posición, convivir con ella, integrarse en una corte desconocida para ella y ser recordada con cierto cariño por el pueblo inglés.

Este matrimonio fue el principio del fin de Canciller del rey, Thomas Cromwell.

Foto: Retrato de María de Cleves de Hans Holbein el Joven. 1539. Museo del Louvre de París.

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