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domingo, 12 de diciembre de 2010

El anillo de los nibelungos

Hoy os voy a contar una famosa leyenda nórdica en la que se inspiró Wagner para crear sus famosas óperas y Tolkien para su saga de «El Señor de los Anillos». Es la conocida leyenda de «El anillo de los nibelungos». Pues bien, la leyenda dice así:

En una caverna en el interior del bosque vivía el nibelungo Mime, que tenía una fragua y quien crió a Sigfrido. Éste desconocía que en realidad era hijo de Sigmund.

Sigmund pertenecía a una noble familia protegida del dios Odín. Sigi, el fundador de la dinastía, era hijo del propio Odín. Su hijo fue Renir, cuya esposa, Siglinda, se quedó embarazada al comer una manzana que había sido enviada por Odín y tuvo a Sigmund, padre de Sigfrido.

Sigmund consiguió extraer la espada de Odín del tronco donde éste la había clavado y con ella venció, a partir de entonces, en todos los combates en que participó hasta que Odín se presentó ante él con su lanza y con ella partió la espada de Sigmund, quien herido en la pelea, le pidió a su mujer Siglinda, que guardase los trozos de su espada Nothung para poder reconstruirla algún día.

En las regiones subterráneas vivían, desde el principio de los tiempos, los nibelungos, seres de pequeña estatura cuyo tirano rey, Alberico, poseía grandes tesoros y un anillo que otorgaba a quien lo poseía el dominio del mundo. El tesoro estaba maldito y hacía desgraciado a su poseedor. Desde entonces los nibelungos custodian el anillo.

Por otro lado, en la superficie vivían los gigantes, cuyos jefes fueron Fasolt, que murió por culpa del tesoro maldito, y Fafner que se convirtió en dragón y es desde entonces el custodio del tesoro de los nibelungos.

El cielo está habitado por los dioses de los que Odín es el soberano que rige al mundo con su lanza.

La idea del nibelungo Mime es quedarse con el anillo y con el tesoro de los nibelungos, por tal motivo cuida de Sigfrido y trata de forjar nuevamente la espada Nothung con la intención de que con ella Sigfrido mate al dragón Fafner y así recuperar el tesoro.

Por su parte, Sigfrido no tiene buena relación con Mime porque ve que algo oculta y no es honesto, además se ha visto el rostro en el río y sabe que no puede ser su hijo. Mime, para no sufrir la ira de Sigfrido, le confiesa que su madre era Siglinda y que murió durante el parto, pero no le dice quien es su padre, aunque sí le enseña los trozos de la espada.

Odín, disfrazado, se presenta en la fragua del nibelungo y termina diciéndole que forjará la espada aquel que no conozca el miedo. Cuando Sigfrido regresa la fragua forja la espada Nothung.

Mime prepara un veneno para matar a Sigfrido una vez éste sea capaz de matar al dragón y así poder quedarse con el tesoro, al tiempo que le muestra a Sigfrido el lugar donde se encuentra dormido Fafner. Odín se encarga de despertarlo y Sigfrido se acerca hacia él y le clava la espada en el corazón. Fafner tiene tiempo antes de morir de contarle a Sigfrido su maldición, de que un día fue un gigante y que la maldición le puede alcanzar también a él.

Según la leyenda, al sacar la espada del cuerpo del dragón, la sangre que chorrea de la espada le mancha la mano, Sigfrido se la lleva a la boca y así comprende el lenguaje de los animales. Se unta con la sangre del dragón todo el cuerpo, menos un punto donde cae en ese momento una hoja, para hacerse inmortal. Un ave le dice que el yelmo y el anillo son las piezas más valiosas del tesoro. Mime y Alberico entran en la cueva. El ave advierte a Sigfrido de las intenciones de Mime cuando éste le ofrece la bebida envenenada y entonces, Sigfrido mata a Mime con su espada. Lo mismo hace con Alberico cuando éste, tras mostrarle el tesoro, intenta matarlo. Sigfrido ahora es dueño del tesoro, coge el yelmo que le hace invisible y el anillo que le da el poder sobre el mundo y le permite cambiar de apariencia.

Sigfrido había oído hablar de la hermosa Crimilda, de la Corte de Burgundia, una mujer tan altiva como hermosa y que no deseaba ningún pretendiente. Sigfrido viaja a conocerla y al hacerlo se enamora de ella. Le pide la mano al rey Gunther, hermano de Crimilda, pero éste, a cambio de la mano de su hermana, le pide que conquiste para él a la valquiria Brunilda, la reina de Islandia, mujer guerrera y que somete a sus pretendientes a duras pruebas de valor y fuerza.

Sigfrido acepta y parten hacia Islandia donde encuentran a la valquiria dormida, que había sido castigada por Odín por haber ayudado a Sigmund, padre de Sigfrido, al poner su lanza ante la de él.

Sigfrido despierta a la valquiria con un beso y ésta lo reconoce al tiempo que se mofa de Gunther. Sigfrido pasó por él las tres pruebas a las que le sometió Brunilde, el salto, el escudo y la piedra, haciéndose invisible con el anillo y levantando con su brazo el del rey.

Se celebran las dos bodas simultáneamente, la de Sigfrido y Crimilda feliz, y la de Gunther y Brunilda sombría, ya que la valquiria no amaba al rey. Al poco tiempo y aconsejado por el malvado Hagen Tronge, tío de Gunther y Crimilda, Sigfrido se hace pasar por Gunther y fuerza a Brunilda, dejando pasar luego a su marido para que consume la unión. Al abandonar la estancia, Sigfrido se lleva el cinturón de Brunilda y se lo regala a su amada Crimilda.

La valquiria ve a Crimilda con su cinturón y comprende que Sigfrido la engañó para que se consumase su matrimonio con Gunther, sintiéndose engañada clama por la muerte de Sigfrido.

El malvado y astuto Hagen Tronge, engaña a Crimilda y la convence de que borde una cruz sobre la ropa de Sigfrido, en el punto débil, para poder protegerlo. Al día siguiente, en el transcurso de una cacería, le atraviesa con su lanza, acabando así la vida de Sigfrido, víctima de la venganza y los celos.

Pero su memoria logró pervivir gracias a la heroica actitud de su dulce esposa Crimilda, quien no paró hasta vengar la injusta muerte de su marido.

Foto: Grabado que representa a Sigfrido y al dragón Fafner.

1 comentario:

  1. Una leyenda preciosa. Recordaba a Sigfrido y la valkiria pero no la historia. Sabía lo de Tolkien, como aficionada al Señor de los Anillos, aunque él le dio un final más glorioso al héroe de la historia,Aragorn, pues se queda con su enamorada elfa, Arwen, y es nombrado Rey de Gondor.
    El pobre Sigfrido tiene un final "pasional" digamos...

    Arwen

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